¡Hazaña invicta en Monterrey! Aguascalientes se corona en el Elite International Tournament 2026 tras una final de infarto
Lo que parecía un camino de absoluta comodidad para la selección varonil de Aguascalientes (categoría 2008), terminó convirtiéndose en una auténtica batalla de supervivencia que consagró su dominio en el baloncesto juvenil mexicano. Los hidrocálidos se proclamaron campeones del prestigioso Elite International Tournament 2026, levantando el trofeo de forma invicta tras resistir el embate de un Durango que se quedó a un suspiro de la gloria.
El representativo de Aguascalientes, que llegó a la Sultana del Norte con una etiqueta de favorito que no le pesó, devoró la fase regular y las eliminatorias con una ofensiva que parecía no tener rival. Bajo la pizarra estratega del coach Ernesto "Neto" Muñoz, el equipo borró de la duela a Veracruz (48-22), Yucatán (48-31), Quintana Roo B (49-25), Michoacán B (58-42), Querétaro B (36-23) y Quintana Roo A (40-33). Incluso en las semifinales, supieron contener la presión para dejar en el camino a Jalisco C con un sobrio 31-24.
Toda esa narrativa de dominio absoluto estuvo a punto de colapsar en el partido por el campeonato.El drama de la gran final.Durango A saltó a la duela no como una víctima, sino como un cazador dispuesto a romper las quinielas. El juego de campeonato se transformó en un intercambio de canastas que llevó las pulsaciones al límite. Cuando el invicto de Aguascalientes parecía tambalearse ante el empuje duranguense, emergieron las figuras del torneo: Joaquín Padilla y Fabrizio, quienes con una defensiva de élite y transiciones rápidas sostuvieron al equipo, mérito que los llevó a formar parte del Cuadro Ideal del certamen.
La última palabra, sin embargo, la tuvo Pablo González. Con el marcador ardiendo, González se echó el equipo al hombro para sellar la victoria 61-57, una diferencia de apenas cuatro puntos que valió un campeonato y el galardón indiscutible como el Jugador Más Valioso (MVP) del torneo.
Con este resultado, Aguascalientes no solo se lleva la copa a casa; se lleva el respeto de un circuito internacional que atestiguó el nacimiento de una generación dorada para el baloncesto hidrocálido.
¿Potencia confirmada o revancha pendiente?
Este título confirma categóricamente a Aguascalientes como la potencia de la categoría 2008, pero con un matiz importante. Ganar un torneo de este calibre de forma invicta (8-0) no es ninguna casualidad; habla de consistencia, fondo físico y una excelente dirección técnica.
Sin embargo, la ventaja de solo 4 puntos en la final deja la moneda en el aire. Durango demostró que descifró cómo competirle de tú a tú a una ofensiva que venía promediando ventajas dobles. Aguascalientes es el gigante de la categoría, pero Durango se ganó a pulso el derecho a una revancha que todo el baloncesto juvenil ya quiere ver.




















